PRÁCTICAS RESTAURATIVAS

En el colegio MonteHelena se adelanta un proyecto relacionado con las buenas prácticas convivenciales para la solución de incidentes y conflictos, el cual busca en  la armonía en las relaciones entre seres humanos.

Las prácticas restaurativas  son una ciencia social que estudia cómo generar capital social y alcanzar una disciplina social a través de un aprendizaje y toma de decisiones participativos.

La aplicación de las prácticas restaurativas en el proceso formativo y convivencial, de las instituciones educativas, contribuyen a:

  • Crear un sentido de comunidad.
  • Mejorar la conducta de los estudiantes.
  • Fomentar el liderazgo efectivo.
  • Reducir el crimen, la violencia y el acoso escolar (Bullying).
  • Construir espacios propicios para relaciones interpersonales y grupales positivas, mejorando los ambientes escolares y familiares.
  • Desarrollar el capital humano de manera integral.
  • Fortalecer la sociedad civil.
  • Reparar el daño y ser consciente de las responsabilidades al respecto.
  • Restaurar las relaciones.

La hipótesis fundamental de las prácticas restaurativas es que los seres humanos son más felices, más colaboradores y productivos, y tienen más probabilidades de hacer cambios positivos en su comportamiento, cuando aquellos que están en puestos de autoridad hacen cosas con ellos, en lugar en contra de ellos.

Las prácticas restaurativas tienen sus raíces en la justicia restaurativa, una forma de ver a la justicia penal, que enfatiza la reparación del daño que se le hace a la gente y las relaciones, en lugar de solamente castigar a los infractores (Zehr, 1990).